Cada arco gira hacia un lado abriendo una nueva perspectiva. La unión mediante la columna de piedra hace posible ambas visiones. La unión es importante. Pero también lo es la diversidad. Dos que son uno lo pueden ser precisamente porque son dos unidos.
Hace poco escuché de una gran sabia que para querer a alguien distinto de uno es necesario aceptarlo como es plenamente. Más aún, me dijo, «es imprescindible una aceptación mutua: propia y del otro». Para que exista diversidad de perspectivas cabe aceptar que cada arco es distinto ya que cada uno abre un nuevo horizonte . Lo más interesante es lo bien que se complementan.




Deja un comentario