Es un misterio.
Cada día me lo pregunto. Cada día me quedo en silencio.
Con un sentido. Traza un trayecto.
Que recorremos juntos. Que no nos merecemos.
Donde se entrelazan la tierra y el cielo.
Es un obsequio.
¿Por qué quisiste dármelo sin merecerlo?
Me lo diste por tu desbordante afecto.
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Dónde está el precio?
Qué gran arquitecto.
Eres, serás, fuiste.
Pero, sobre todo, eres la Vida.
La Vida que da la vida.
Ese misterio es la vida que me das, me darás, me diste.
Ese misterio, ese obsequio es tu ser en mi ser.
Foto: Amanecer en la sierra de Madrid.




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