El poder de la sonrisa

Una sonrisa puede transformar corazones. A medida que pasa el tiempo, me doy cuenta de lo poderosas que son las sonrisas. A veces sonreír cansa pero el esfuerzo siempre compensa, porque cuando practicamos este sencillo gesto acogemos nuestra verdadera identidad: la de ser amados incondicionalmente; la de sabernos amados desde siempre y para siempre.

No quiero dejar de sonreír jamás. Para agradecer, darme, empatizar, consolar, abrazar, decir «te quiero» de verdad, afirmar «te comprendo» con autenticidad; para no juzgar, para mirarme y mirar al corazón ajeno desde esa identidad propia. La sonrisa transmite algo inefable y cada una es única. La clave está en hallar qué expresa la nuestra.

Ojalá cada vez que miremos a los demás lo hagamos sonriéndoles desde el amor, desde la conciencia de que en cada ser se atesora una dignidad invaluable.


Foto: Unsplash

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