Sonreír es dar las gracias,
disfrutar del instante inmediato,
saber que los demás están necesitados,
contagiar alegría,
despertar esperanza,
transmitir admiración,
amar sin palabras,
alentar en silencio,
ver reír al triste,
animar al cansado,
acompañar al enfermo.
Sonreír es saber que se puede cambiar el propio mundo interior y el de los demás con un leve gesto que dura pocos segundos.
Sonreír es una decisión que lleva implícita la conquista de la felicidad propia y ajena.
Sonreír es buscar el bien del otro sin necesidad de hablar.
Sonreír es escuchar y mirar al otro accediendo a lo más íntimo.
Sonreír en el fondo es ser consciente de lo poco que se da para lo mucho que se recibe. Por eso, es una respuesta de amor.
Fotografía de Unsplash




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