El arte de ser tú mismo. ¿Quién te lo enseñará mejor?
Si eres especial y único en el mundo, ¿por qué miras tanto fuera de ti si tu arte lo llevas dentro? ¿Por qué esas malditas comparaciones que te llevan a perder de vista tu originalidad? Deja de maltratarte y escuchate más.
Ama tu arte porque no existe otro igual: solo existes tú para llevarlo a cabo.
¿Qué te hace a ti ser quien eres? ¿Cuál es la marca de la diferencia? ¿Qué te hace ser especial? ¿Cuál es tu arte?
El problema es que lo sabes pero muchas veces lo niegas. Lo conoces pero en ocasiones piensas que no aporta nada novedoso. Siempre lo llevas contigo pero lo sueles dejar de lado.
¿Tan difícil te resulta dejar tu huella en este mundo?
Te propongo un secreto: Redescubre tu arte y afírmalo tantas veces como hagan falta. Admíralo. Asómbrate de ti mismo. Asómbrate con tu forma de ser. ¿No es acaso un regalo para los demás que tantas veces te quedas para ti?
Dalo. El mundo lo necesita tanto.
Se trata de que te vuelvas sobre ti mismo y te detengas en tu ser más profundo; en tu identidad, única y novedosa para el resto de seres humanos.
Porque necesitas ser tú mismo. Y los que te rodean también necesitan que lo seas. Si no, te pierdes en quién no eres y te conduces a la infelicidad. Y, consecuentemente, los demás pierden felicidad por tu culpa: por negarte.
¿A qué estás esperando?
El arte de ser tú mismo es el mayor regalo que puedes ofrecer.
Fotografía tomada de Unplash.




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