FELICIDAD HACIA ARRIBA

Siempre hacia arriba. Hacia adelante. En oblicuo.

La felicidad siempre es hacia arriba. Mira siempre hacia arriba para dar gracias por tantos dones inmerecidos. Es saber que somos obras de amor, regalos para los demás. Por eso, saberse un don es mirar hacia arriba y dar gracias. 


La felicidad siempre es hacia adelante. La felicidad es crecer, madurar. Es saber que cada paso que das, si lo das amando y dejándote amar, te acerca más y más a la cima. Y ese acercamiento produce gozo.

La felicidad siempre es en oblicuo nunca en directo, cuando no la buscas porque te das sin esperar nada a cambio es cuando de verdad llega. El gozo está en ver al otro alegre. 


La felicidad es dejarse amar y amar libremente. Pero antes de amar es fruto de saberse amado. Y ese descubrimiento es fruto de haber entendido tras muchas pruebas-errores. Tras muchas caídas. Miserias. Inoportunidades. 


La felicidad es mirar atrás y dar gracias. Mirarse a uno mismo y sonreír por ese quien único e irrepetible don puro para los demás. Es mirar hacia adelante con ganas de seguir creciendo en el amor.

Deja un comentario