Tan solo hace falta elevar la mirada, contemplar el cielo de un atardecer, para darse cuenta de lo pequeños que somos en comparación con el gran Universo que nos invade.
Pequeños y grandes porque somos capaces de distinguir nuestra pequeñez y también nuestra grandeza: solo nosotros los seres humanos somos animales racionales con capacidad de dar amor y recibir amor.
Hace poco leí que estamos más necesitados de recibir amor que de darlo.
Qué pequeños y qué grandes. Viviendo en un punto del Universo. A la vez. Paradoja. Amar y ser amados. Paradoja. A la vez.
No podemos amar si no somos antes amados. No podemos ser grandes si no nos hacemos pequeños antes.
Nuestra grandeza está en sabernos pequeños pero amados.




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