A veces hay que parar para seguir caminando con más fuerza. Y lo verdaderamente milagroso es que en ese «stop» siempre se encuentra luz. Luz en forma de rostros, miradas, palabras, sonrisas y risas, amaneceres y atardeceres…
Y así uno experimenta que el auténtico milagro es el amor que acoge, comprende y, sin entender, abraza susurrando «llegarás lejos».
Foto: Octubre 2025.



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